De Todo Lo Que Se Me Escurre...

De Todo Lo Que Se Me Escurre...
... Y Algo De Lo Que Me Acontece.

martes, 25 de octubre de 2011


Ayer, en uno de esos días grises que hacen época, el tiempo no acompañó a mi ánimo variable, demasiado últimamente por las circunstancias.

Llovía pero la naturaleza liberaba aromas geniales que te recuerdan lo pequeño que eres, y lo grande que te crees.

Y ahí estaba yo, viendo florecer una rosa bicolor, preciosa, en una macetita única entre tanto silencio y mármol. Un olivo cercano, en el que no sé por qué le veo apoyado. Y hablar escondida en mi bufanda mirando unas… 100 veces alrededor, y asegurarme que no hay nadie.

A la ida pedirle perdón por haberle ido a ver tan poco últimamente. A la vuelta música clásica para llorar tranquilamente en los viajes minúsculos donde aprovecho que nadie me ve, ni me oye, ni me pregunta "porqués" de los que no quiero hablar. Aún no he encontrado el momento.

Anoche, en una de esas tardes-noches en las que piensas que ha pasado todo y sólo quieres dormir, exploté acurrucada en mis sábanas, escondiéndome como si alguien pudiera verme desde alguna parte y fuera a descubrirme.

No pasa nada, no estoy mal, estoy triste. Simplemente. Sin más significados rebuscados. Sé que no se pasará, y ser consciente me alivia de alguna forma, porque me libera de intentar que suceda lo contrario. Me coloca en el punto donde lo asumo a mi forma.

Es mi forma. Es mi modo. Es así como funciona conmigo. No llamo, no quiero que me llamen; no hablo, no quiero que me hablen.

Ver cómo ella vuelve a sonreir poco a poco, y a soltar sus chascarrillos de pequeña gran mujer; a sus bromas inteligentes, su despertar… Suple huecos de esos insustituibles, creando espacios nuevos de felicidad y orgullo. Me concentro ahora en eso; y cuando todo esté mejor, que no bien; me dedicaré a hacerlo conmigo misma.

Es mi forma. Es mi modo. Así funciona conmigo.